una ideita, muy ingenua?
Buenas, mi nombre es Nicolás, soy un poco de San Marcos Tierra, de Capilla del Monte y otro tanto rosarino. No sé si esto lo lee Jorge Rulli, pero si lo lee: quizás te acuerdes que un día en el encuentro de UAC y Paren de Fumigar en San Lorenzo el año pasado te andube rondando un rato, y mientras te hacían una entrevista. Soy flaco y con mucha barba. En fin, te digo por si te acordás, tenía ganas de hablar con vos, pero no se me ocurría que decirte que no parezca de una especie de "eco-grupy", ja, se me acaba de ocurrir esa expresión. Es que luego de un mes del conflicto de "el gobierno y el campo" me sentía absolutamente desorientado, pues no lograba entender nada, ni sabía que pensar o donde posicionarme, al menos pa las charlas con amigos. Hasta que un día te escuché en una entrevista en Radio Universidad, no sabía ni tu nombre en ese momento, básicamente dijiste: "acá lo que no puede ser, y no se dice, nadie dice, es que porque se corte una semana la ruta, la ciudad quede desabastecida. Porque se han destruido los cinturos verdes, etc.
" Me crié en San Marcos hasta los doce años, ahora a los 28 estoy organizando mi retorno para allá (donde, dicho sea de paso, el turismo -la industria turística- cual minería o soja, viene sustituyendo de manera tremenda la producción, el trabajo de la tierra). Así que comprendo plenamente la gran dicotomía campo-ciudad, en cuanto al modo de producción, de vida (mis viejos fueron a comienzo de los ochenta a San Marcos para criarme a mí "lejos de la ciudad", etc) y demás. Y al escucharte ese día hablar de esta nueva catástrofe de la soja, complementé y a la vez desperté aquella vieja dicotomía "rural-urbana" como un motor dinámico -si puede decirse así-, no solo de la "economía", y la "sociedad", sino incluso, ya dentro de mi campo de especificidad -pues, soy psicólogo hace un año- de la psique. Durante los años de estudio mi salvajismo fue algo así como un sistema inmunológico contra la urbanidad, pero al estar sumergido en la universidad, eso que sentía me costaba pensarlo en toda su amplitud. Ya al poco de recibirme reapareció desde mi tierna infancia y de las bibliotecas de mis viejos, el Seymur y E.F. Schumacher (que, confío, conocerás de ambos), con lo cual, sumado a Repúblicas Unidas de la Soja, tus columnas en el Desconcierto de Quique y una gran multiplicidad e de pequeñas actividades (huertitas, entre ellas), me llevaron a frecuentar -muy tardíamente- entre todo eso el programa de Horizonte Sur, que pude escuchar dos veces entero, y la tercera ya los estaban rajando a una desolada madrugada de domingo...
No sé quien leerá esta carta, pero la introducción un tanto personal se me extendió más de lo planeado, así que si se lo pueden hacer llegar a Jorge gracias, y sino, bue, en fin, no pasa nada. Ahora paso a lo que iba...
La censura en Radio Nacional, por un lado merece la denuncia y crítica pública, pero un poco más de entre casa, casi no merece ni el tiempo, ni la saliva que insume expresarla oralmente... y mucho menos la mala sangre, che. Más bien, y acá voy al punto, quizás peco de ingenuo, convendría pensar como seguir. Lo que no mata engorda, supo y sabe, como siempre decir, el saber popular. El aire y la red no es lo mismo, no obstante lo que logró Quique con esta red de tantas radios (de aire) es una maravilla de la tecnología y casi tendría que decir de la civilización -aunque me resulte una palabra un tanto controvertida esta última-. La idea era esa, rearmar el programa por interné nomás y bueno, ofrecérselo también a estas radios, que sin duda han de estar administradas por gente en general piolas, pues para transmitir el programa de Quique, por lo menos no han de ser oficialistas ni sojeros. No conozco de producción y financiamiento de un programa de radio, de ahí seguro mi ingenuidad, no obstante calculo que alguna alternativa tiene que haber, pues -aunque estemos dispersos o medio escondidos-, somos muchos, y recordá que la unión hace la fuerza. Por lo demás, a esta altura, el lado tecnológico del asunto no creo que sea muy dificil, no?
En fin, no se me ocurre mucho más para agregar, pues ni siquiera sé quien va a leer esto, o si lo van a leer. Espero que sí, y que sirva como semilla al viento. Espero que si alguien lo lee me envíe algún acuso de recibo, al menos de que llegó. Y que me avisen si vuelve, y por donde, Horizonte Sur. Muchas gracias.
Nicu
Pd: Comparto lo de Kusch (fue maestro de la escuela de mi viejo y creo que me llegó algo por esa vía, pues él quedó bastante marcado con esas clases, incluso con su pedagogía. Sobre todo con su pedagogía -si hay respuesta, otro día puedo contarlo, es interesante-) y Discepolín, que fue lo que llegué a escuchar. Agregaría, aunque vienen de lugares muy distintos, algo de Bill Mollison, Schumacher y Fukuoka, en general.






