Movimiento Altermundista y desafíos de Río + 20 /Por Geneviève Azam y Michael Löwy/


> > Aun cuando los elementos de la raíz de la actual crisis ecológica y
> > social se encontraban presentes en la conferencia de Río en 1992, la
> > conciencia de un mundo finito y parcialmente destruido – a causa del
> > carácter irreversible de algunos fenómenos (clima, biodiversidad,
> > agotamiento de los recursos) – era por entonces relativamente marginal
> > y circunscripta a círculos de expertos o captada por estos círculos.
> > Además, a comienzos de los 90, la globalización económica y financiera
> > era todavía generosamente presentada como “el horizonte infranqueable”
> > y el camino del progreso para toda la humanidad.
> > En este contexto, la conferencia de Río en 1992 reafirmó la
> > sostenibilidad por medio del “desarrollo sostenible”. La ambigüedad de
> > este concepto hace referencia a las tensiones que ya se hacían
> > presentes en Río: ¿se trata de garantizar la permanencia de un modelo
> > por demás agotado o bien de garantizar la perdurabilidad de las
> > sociedades y de sus ecosistemas frente a la persistencia de un
> > desarrollo depredador de los recursos naturales y humanos? Está
> > demostrado que el “desarrollo” resulta globalmente inviable: la
> > perdurabilidad de las sociedades es incompatible con las políticas
> > preconizadas al unísono por el Banco Mundial y el FMI, por la OMC, y
> > más globalmente con un modelo de sociedad centrado en la rentabilidad
> > a corto plazo y en la expropiación masiva de los bienes comunes.
> >
> > Paradójicamente, la globalización económica, en su afán de expandir
> > los límites del mundo por el libre comercio generalizado, prometiendo
> > prosperidad y crecimiento a través de la inclusión en el mercado
> > mundial, puso de manifiesto la finitud del planeta y profundizó
> > sosteniblemente las desigualdades sociales. Pero para el capitalismo
> > global, los desastres sociales o naturales, como son el cambio
> > climático o el colapso de la biodiversidad, representan nuevas
> > oportunidades, nuevos mercados, posibilidades para una economía y un
> > crecimiento pretendidamente verdes. Es así que aparecen las
> > pseudo-soluciones – como los mercados de derechos de contaminar, los
> > mercados de la biodiversidad o incluso la promoción de
> > agro-combustibles y proyectos de geo-ingeniería – en un postrer
> > intento de hacer perdurar un sistema que conduce directamente al abismo.
> >
> > Durante mucho tiempo, se pensó que las cuestiones ambientales
> > concernían a los países ricos y de las clases privilegiadas de esos
> > países: la instrumentación de la oposición entre “los pobres que hay
> > que desarrollar” y los ecologistas se debilitó por la expresión de una
> > ecología popular, de una “ecología de los pobres” (J. Martinez-Alier),
> > donde las poblaciones en riesgo de perder su medio de vida ejercen la
> > defensa de los ecosistemas y de los recursos.
> >
> > *1. Balance de la Declaración de Río 1992 y de sus tres Convenciones*
> >
> > La Cumbre de la Tierra celebrada en Río en 1992 dio origen a tres
> > convenciones esenciales, que se articulan con los objetivos del
> > “desarrollo sostenible”:
> >
> > - la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre cambio climático
> > (sigla en inglés, UNFCCC) que derivó en el protocolo de Kyoto en 1997.
> > Es el primer tratado internacional que tuvo como objetivo la reducción
> > de las emisiones de gas con efecto invernadero; se funda, de acuerdo
> > con la convención, en la idea de responsabilidad común pero
> > compartida, es decir, en la idea de una responsabilidad diferenciada
> > entre países industrializados y países del Sur. Sin embargo, como no
> > se trata de modificar en nada la trayectoria de la globalización
> > económica y financiera ni el crecimiento mundial, los países
> > industrializados pueden utilizar “mecanismos de flexibilización”, es
> > decir, el comercio de derechos de emisión. El método utilizado – los
> > mercados de carbono y la financiación del carbono – llevaba
> > indefectiblemente al fracaso la reducción significativa de las
> > emisiones. Todo indica que los países industrializados no lograrán
> > siquiera el objetivo muy limitado y decididamente insuficiente
> > propuesto en los acuerdos (10% entre 1990 y 2012 para esos países,
> > 5,2% globalmente). Las emisiones globales de CO2 alcanzaron su mayor
> > nivel histórico en 2010, superando en un 5% su anterior record
> > registrado en 2008.
> >
> > La gestión del carbono, sobre todo en lo que se refiere a bosques,
> > permite que, en nombre de la lucha contra la deforestación y de los
> > ingresos para distribuir “entre los pobres que hay que desarrollar”,
> > se incluyan bosques y suelos en la financiación del carbono.
> >
> > Los países industrializados que no quieren reconocer su
> > responsabilidad histórica ponen en riesgo el Protocolo de Kyoto;
> > aunque los mercados del carbono podrán seguir funcionando dentro del
> > marco de la convención, con algunas modificaciones de orden institucional.
> >
> > - la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB) se proponía “la
> > conservación de la diversidad biológica”, el uso sostenible de sus
> > elementos y el reparto justo y equitativo de los beneficios que se
> > derivaran de la explotación de los recursos genéticos, en particular
> > gracias a un acceso satisfactorio a los recursos genéticos y a una
> > transferencia adecuada de las técnicas pertinentes...” (CDB, 1992,
> > Art. 1). Se trataba de conservar la biodiversidad a través de la
> > implementación, supuestamente equitativa, de sus elementos, los
> > “recursos genéticos”. La mercantilización de seres vivos, que cobró
> > impulso a partir de los acuerdos ADPIC de la OMC, se logró a cambio de
> > dos concesiones que resultaron ser meramente formales:
> >
> > a) el reconocimiento de la soberanía nacional sobre los “recursos
> > biológicos” (Art. 15) para satisfacer de esta manera a los Estados del
> > Sur, deseosos de que su biodiversidad no siga siendo considerada como
> > un patrimonio mundial donde abrevan las empresas sin dar nada a cambio, y
> >
> > b) la participación en los frutos de las “innovaciones” obtenidas de
> > los “recursos” con las comunidades locales (Art. 8j y Art. 15),
> > compromiso que se asumió con los movimientos indígenas pero cuyas
> > reglas de participación en los beneficios recién fueron definidas en
> > Nagoya en 2010, las cuales aun hoy no son efectivas ni satisfactorias.
> > La CDB adosaba la conservación de la biodiversidad al valor de mercado
> > (pasando por establecer derechos de propiedad) de sus elementos, los
> > “recursos biológicos”. La idea era que los “recursos biológicos”
> > destinados a la creación de riqueza pudieran ser patentados, riqueza
> > que luego sería (marginalmente) redistribuida entre las poblaciones
> > locales y la conservación. Este paradigma no funcionó, ni siquiera
> > desde la perspectiva del mercado y tampoco desaceleró el proceso de la
> > sexta extinción de especies que está teniendo lugar.
> >
> > - la Convención sobre la Lucha Contra la Desertificación, acuerdo por
> > demás “olvidado”.
> >
> > En conclusión, en nombre de la conservación o de la restauración del
> > equilibrio ecológico, durante el período posterior a la declaración de
> > Río hubo una intensificación sin precedentes de la privatización de
> > los bienes naturales comunes. La crisis ecológica se profundizó en
> > todas sus dimensiones, en tanto que las desigualdades sociales se
> > hicieron cada vez más profundas en las sociedades y también entre
> > distintas sociedades.
> >
> > *2. Los desafíos de Río + 20*
> >
> > La Cumbre Río + 20 se ubica bajo el signo de la “economía verde”, es
> > decir de una “gestión sostenible” de la naturaleza y de la Tierra, con
> > una visión de la naturaleza entendida como capital que debe
> > administrarse de manera eficaz y que debe fructificar. Esta cumbre
> > tiene la misión de profundizar y de llevar a la realidad aquello que
> > comenzó a gestarse en 1992.
> >
> > En la lógica neoliberal, la “gestión sostenible de la naturaleza”
> > supone establecer previamente nuevos derechos de propiedad sobre los
> > bienes naturales, ya que considera que la gestión en común es
> > ineficiente. Se hace referencia especialmente a tres áreas: la
> > biodiversidad, el clima, los recursos minerales y fósiles y en
> > general, todo lo concerniente al extractivismo. Las dos primeras se
> > relacionan estrechamente: los modelos que lleva a cabo la
> > biodiversidad se inspiran en los modelos de “gestión sostenible” del
> > clima.
> >
> > Esta “gestión sostenible” de la naturaleza constituye un nuevo campo
> > de expansión para el capitalismo y las finanzas mundiales. Los
> > “servicios ecosistémicos” se están convirtiendo en nuevas mercaderías
> > globales tan lucrativas (y comercializadas también de manera tan
> > inequitativa) como lo fueron los productos en la época colonial, hace
> > un siglo. Desde un punto de vista ecológico esta gestión ya ha
> > fracasado y, por otra parte, aumenta la fragilidad de las sociedades y
> > el proceso de generación de desigualdades y de exclusión.
> >
> > La “economía verde”, en lugar de inscribir necesariamente las
> > actividades económicas en la biosfera, incluye los elementos de la
> > biosfera en el circuito de reproducción del capital. Ya no se trata
> > solamente de acaparar stocks de recursos como ocurre en la actividad
> > minera, sino de apropiarse de los flujos, los “servicios
> > ecosistémicos” prestados por los ecosistemas. La naturaleza es una
> > empresa cuya obra debe ser evaluada, comercializada, mercantilizada.
> >
> > *3. Los desafíos para el movimiento altermundista*
> >
> > En vista de esto, se están desarrollando en todo el mundo distintas
> > formas de resistencia socio-ambientales y experiencias de transición,
> > especialmente para la recuperación de bienes comunes y rechazando
> > considerar los bienes naturales como recursos. Es necesario establecer
> > nuevos derechos inalienables, que incluyan medidas para su concreción.
> > Este es uno de los desafíos de RIO+20, que podríamos resumir como un
> > proceso necesario de desmercantilización de la Tierra, que garantice
> > la sustentabilidad ecológica y la justicia social.
> >
> > Para ello, se construyen de manera específica coaliciones
> > internacionales de movimientos sociales, sobre todo en la lucha contra
> > el cambio climático, donde se reunen ONG ecologistas como Amigos de la
> > Tierra, y también coaliciones como Jubileo Sur, Focus on the Global
> > South y la Vía Campesina, actores centrales del movimiento
> > altermundista. En el corazón de estas coaliciones están los temas
> > fundadores del movimiento altermundista: la resistencia al dogma del
> > libre comercio, a las instituciones financieras internacionales, en
> > contra de las maniobras de empresas transnacionales, de la
> > globalización financiera y de la privatización de bienes comunes.
> >
> > No fue por casualidad que el Foro Social Mundial de Belém en 2009 haya
> > lanzado un llamado altermundista para salvaguardar los bienes comunes
> > y contra su mercantilización y privatización capitalista. No es sólo
> > un documento, es la expresión de luchas concretas, como la de los
> > campesinos de la Vía Campesina contra la destrucción de bosques, como
> > la “Guerra del agua” en Cochabamba, Bolivia, en contra de la
> > privatización del agua, como los levantamientos en India contra el
> > intento de Coca-Cola de monopolizar los recursos hidráulicos, como la
> > resistencia contra las maniobras de Areva en Niger. El desafío es
> > globalizar la resistencia y encontrar los puntos de ruptura. Estas
> > luchas se llevan a cabo en todo el planeta, expresan el rechazo a lo
> > insostenible y el deseo de liberarse de la dominación conjunta de la
> > naturaleza y de los seres humanos.
> >
> > Por tal razón, esos temas forman parte del movimiento altermundista.
> > De ello dan testimonio los dos últimos foros sociales mundiales donde
> > se les dio gran espacio. La implicación del movimiento en la
> > preparación de la Cumbre de los Pueblos de Río en 2012 permitirá
> > plantear la complejidad y la globalización de la crisis y, del mismo
> > modo, ampliar las alianzas necesarias para emprender una transición
> > significativa.
> >
> > /Traducción del francés: Susana Cohen – Argentina/

 

El video que la televisión pública no mostrar

Audios del GRR sobre el acaparamiento de tierras

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